jueves, 14 de mayo de 2015

Ladrones de soya obtienen al año un botín de al menos $us 252.000



Los productores son su blanco y en el sector hay preocupación. Desde hace un par de años, bandas delictivas — “pimpines” y “fleteros”— roban en Santa Cruz cargas de soya; unos se llevan cantidades pequeñas del grano y otros, hasta tráilers con todo su contenido.

La captura de siete personas en la comunidad Tres Cruces, sindicadas de pertenecer a una organización dedicada al robo del producto, la primera semana de mayo, puso al descubierto la deficiente seguridad en el traslado de la carga. La Policía halló 70 toneladas (t) del grano en un centro de acopio ilegal.

“Los agricultores de los municipios de San Julián, Cuatro Cañadas, Cotoca, Pailón, Minero, Saavedra, Montero y la comunidad de 26 de Agosto nos hicieron llegar sus quejas por los robos constantes que vienen sufriendo”, dijo a La Razón el presidente de Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Reynaldo Díaz.

El extitular de esa asociación Demetrio Pérez identificó a dos tipos de ladrones: los “pimpines”, quienes roban pequeñas cantidades que acopian hasta reunir grandes volúmenes para comercializarlos. El segundo grupo es el de los “fleteros”, que son los que sustraen grandes volúmenes e incluso hacen “desaparecer”camiones de alto tonelaje con la totalidad de la carga (25 t). Para ello cambian la placa del motorizado.

Desazón. De acuerdo con las investigaciones policiales, los “pimpines” lograrían recolectar al mes alrededor de 70 toneladas (t), es decir que en un año alcanzarían a robar un volumen de 840 t cuyo valor en el mercado es de $us 252.000. Del botín que obtienen los “fleteros” no hay datos.

Ambos grupos operan cuando los productores trasladan el grano de los campos de cultivo hasta los centros de acopio. Pérez recordó que hace años se buscó al Ministerio de Gobierno para desarticular a estas bandas, iniciativa que fracasó. “Luego el Ejecutivo se comprometió a instalar módulos policiales en zonas productivas, como ocurre con la madera, pero solo quedó en buenas intenciones”.

Según el exdirectivo, la situación de los afiliados a la Anapo es cada vez peor. “Los robos no han parado, al contrario, se han ido acentuando. Si antes robaban pequeñas cantidades, ahora los delincuentes hacen desaparecer la carga de camiones enteros y no existe dónde sentar una denuncia o las investigaciones son complejas”, refirió.

El amedrentamiento garantiza la impunidad de estas organizaciones. “En algún momento se ha logrado identificarlos y cuando se les denunció, amenazaron a la víctima con matar a su familia, por lo que terminó desistiendo de la querella” precisó.

Los más golpeados son los pequeños productores, que terciarizan el transporte. Los grandes cuentan con el servicio de empresas que se encargan del traslado, precintos de seguridad y balanzas para el control del peso a la salida y llegada. “Pese a estos sistemas, se dan modos para robar pues sustraen la soya y la reemplazan con tierra”, explicó.

El actual presidente de Anapo manifestó su preocupación por los constantes robos y anticipó que buscará una reunión con la Policía y el Sindicato de Choferes para establecer un trabajo coordinado y generar un sistema de control de seguridad en el trayecto entre el campo productivo y los centros de acopio.

Consejos de seguridad y prevención

Medidas

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Reynaldo Díaz, aconsejó a sus representados tomar medidas básicas de seguridad como: colocar precintos de seguridad a la carga, la contratación de transporte confiable, realizar un control en despacho de carga hasta su destino, enviar el camión con una persona de confianza y denunciar ante la Policía cualquier robo que hayan sufrido para evitar que al amparo de la impunidad los delincuentes se hagan más fuertes.

Policía hizo un seguimiento de 5 meses

El 10 de abril de este año, la Policía capturó a siete personas, miembros de una banda de “pimpines”, ladrones de cantidades pequeñas de soya y potenciales compradores. La empresa Tierra Azul —a la que le habían robado semanas antes 12 toneladas del grano— efectuó la denuncia luego de descubrir la merma del producto de 15 camiones.

El hasta la noche del martes comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Elvis Antezana, informó que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de Montero hizo un seguimiento de cinco meses para desarticular a la banda.

En la lista de aprehendidos estaban: Oswaldo R. A; Remberto Ch. H.; Ernesto T. C.; los cargadores de soya José Luis y Franz J.; y otros. Entre ellos están los choferes, ayudantes y dos posibles compradores del grano que en el pasado hicieron negocios con la misma firma. Todos fueron arrestados en un operativo en la zona norte, al ingreso a la capital cruceña. Los camiones que llevaban la carga robada fueron seguidos desde Montero y los sujetos, hallados en flagrancia.

Antezana explicó que los implicados trasladaban cargamentos desde la localidad de Aguaí hacia Santa Cruz de la Sierra. De acuerdo con su hoja de ruta, debían descargar los granos en un depósito autorizado, pero algunos de los investigados desviaban el producto y lo acopiaban en centros clandestinos. Tierra Azul formalizó una denuncia por los delitos de hurto agravado y asociación delictuosa contra ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario