domingo, 31 de agosto de 2014

Anapo enseña a crear delicias de soya



Leche, puré, hamburguesas, cuñapés fritos, queques y refrescos, todos preparados a base a soya, son los alimentos cuyo consumo promueven la Anapo y la Fundación Soya y Vida con el objetivo de mejorar la calidad nutricional de las familias bolivianas.

La promoción se realiza a través de talleres de capacitación en los que se enseña a la población a preparar estos alimentos ricos en proteínas. Hasta el momento, estos cursos han sido impartidos a cerca de 1.000 personas en los municipios cruceños de Fernández Alonzo, San Pedro, Montero, Okinawa, San Julián, Cuatro Cañadas y Pailón, que son productores de soya,

“Queremos que en los hogares cada vez se consuma más este producto, por los beneficios que brinda a la salud y porque lo tenemos a bajo costo”, dijo el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez.

De acuerdo con un estudio del Instituto Boliviano de la Soya, el consumo de 100 gramos al día de soya satisface el 80% de los requerimientos diarios de proteína de un adulto. Por ejemplo, 100 gramos (gr) de proteínas equivalen a 250 gr de soya, 500 gr de carne, 400 gr de queso, 3 litros de leche o 3 huevos.

domingo, 24 de agosto de 2014

Anapo alienta uso de la soya

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), con la Fundación Soya y Vida, promueven el uso de la soya en la alimentación con el propósito de mejorar la calidad nutricional de las familias del municipio de Fernández Alonzo, de la provincia Obispo Santistevan.

En ese contexto, personal de la Fundación Soya y Vida llevó adelante un taller de capacitación en dicha comuna para guiar en la elaboración de alimentos a base de soya, principalmente leche y puré de soya que concentran proteínas para la nutrición humana.

También se instruyó sobre la elaboración de hamburguesas, cuñapé al horno, cuñapé frito, queque y refresco, todos en base al ‘grano de oro’.
Angelina Vargas, alcaldesa de Fernández Alonzo, que participó en el taller, agradeció a Anapo y a la Fundación Soya y Vida por haber tomado en cuenta a personas de dicho municipio en la capacitación.

Según el Instituto Boliviano de la Soya, consumir 100 grs al día de soya, satisface el 80% de los requerimientos diarios de proteína de un adulto.


Impulsan uso de soya en la alimentación

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) y la Fundación Soya y Vida promueven el uso de ese grano en la alimentación familiar, para mejorar la calidad nutricional de las personas, informaron ayer fuentes institucionales.

“Nuestro objetivo al enseñar a las personas preparar alimentos con soya, no es que cambien sus hábitos de alimentación, sino que incorporen esta oleaginosa para asegurar el consumo de la proteína que el cuerpo necesita y todo a bajo costo”, dijo la capacitadora de Soya y Vida, Mónica Daza.

De acuerdo a un estudio del Instituto Boliviano de la Soya, el consumo de 100 gramos al día de soya, satisface el 80 % de los requerimientos diarios de proteína de un adulto.

Daza informó que, recientemente, la Fundación Soya y Vida realizó un taller de capacitación en el municipio Fernández Alonzo-Santa Cruz, sobre la preparación de alimentos en base de soya, en este caso, como la leche y el puré de ese alimento.

Asimismo, hizo entrega de un libro con más de medio centenar de recetas que pueden ser preparadas con soya a los participantes de ese taller.

Por su parte, el presidente de Anapo, Demetrio Pérez, dijo que llevar y difundir ese tipo de actividad al área rural es “un desafío, porque queremos que en los hogares bolivianos cada vez se consuma más este producto, por los beneficios que brinda a la salud y porque la tenemos a bajo costo”.

El dirigente del sector oleaginoso y triguero expresó que se continuará llevando esa propuesta a los municipios productores.


domingo, 17 de agosto de 2014

Exportaciones de aceite caen por sobreoferta en el mercado externo



La exportación de aceites para el consumo humano disminuyó en valor al primer semestre de este año en 12% con relación a similar periodo de 2013, debido a una elevada sobreoferta de la soya y el girasol que hizo que la cotización internacional de estos productos baje.

La información fue elaborada para La Razón por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) con base en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, si bien el valor de las exportaciones bajó, el volumen de éstas se incrementó en 4%.

De enero a junio de este año, las ventas al exterior alcanzaron $us 161 millones, en tanto que en similar periodo de 2013 llegaron a $us 183 millones, lo que muestra que hubo una disminución del 12% ($us 22 millones).

La gerente técnico del IBCE, María Esther Peña, destacó que en Sudamérica la producción de soya de Brasil marcó un récord histórico en los primeros seis meses, lo cual incidió a la baja en los precios internacionales.

“Esa sería la incidencia directa para que el precio haya disminuido en cuanto a valor, pero el volumen se está incrementando, es decir que estamos vendiendo más que antes pero a un precio menor”, argumentó.

Diferencias. Peña informó que en el primer semestre de 2013 el aceite de soya se vendía a $us 958 la tonelada, mientras que en similar periodo de 2014 el precio cayó a $us 805 la tonelada, lo que muestra que hubo una baja de $us 153 menos.

En el caso del girasol, la especialista explicó que al primer semestre de 2013 la tonelada se vendía a $us 1.058; pero, de enero a junio de este año, cayó a $us 969 la tonelada, menos $us 89.

Al primer semestre de 2014, las exportaciones de aceite se realizaron a seis países, pero los principales destinos fueron Colombia con una participación del 78% sobre el total, Ecuador 13% y Perú 6%. El resto se exportó a Chile, Paraguay y Argentina. En similar periodo de 2013 se vendía a 13 países.

Bolivia dejó de vender girasol a siete países

El aceite que se produce de las semillas de girasol dejó de comercializarse a siete países en el primer semestre de 2014, tomando en cuenta que en similar periodo de 2013 se vendía a 13 destinos. Esta situación incidió en la disminución de las ventas del producto.

La gerente técnico del IBCE, María Esther Peña, explicó que los bajos volúmenes se deben a “una pérdida de mercados” tomando en cuenta que en 2013 se exportaba a Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Alemania, Costa Rica, Jamaica, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Turquía y Venezuela, y ahora se ha dejado de vender a siete de éstos. “Simplemente hemos vendido a seis países de 13 a los que exportábamos estos mismos aceites, eso con relación al girasol”, dijo.

La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco) de Santa Cruz informó que al primer semestre de la presente gestión la exportación de “aceite en bruto” alcanzó $us 24,3 millones, en tanto que en similar periodo de 2013 llegó a $us 35 millones.

En cuanto a volumen de aceite exportado entre enero y junio de este año se llegó a 25.000 toneladas, en tanto que en similar periodo de 2013 alcanzó a 33.000 toneladas. La exportación de los demás aceites de girasol, donde se estima se encuentren los “aceites refinados de girasol”, fue en total $us 7,4 millones durante el primer semestre de 2014, menor a los $us 8,3MM del mismo periodo de 2013, de acuerdo con los datos proporcionados por la Cainco.

La producción de aceite se remonta a los años 70

La producción de aceite en Bolivia se remonta a los años 70 cuando ésta estuvo basada en la “pepita de algodón”. Sin embargo, el país empezó a producir soya a partir del segundo quinquenio de los 80 y con ello a fabricar este producto. En los 90 comenzó a desarrollarse la industria aceitera en el país, en particular en Santa Cruz, según el IBCE.

El sector productor pide no limitar las ventas externas

Para la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco), un aspecto que se debe trabajar con el Gobierno es el de no limitar la exportación de aceite, tanto a granel como productos elaborados de éste, porque las industrias nacionales están en la capacidad de cubrir la demanda interna y lograr excedentes para el exterior.

El 40% del mercado de aceite en el país es de Fino

Estimaciones de la Cainco respecto a la participación de mercado en cuanto al consumo de aceite en el país señalan que Industrias de Aceite SA (Fino) tiene el 40%, seguida de ADM-SAO (Sabrosa) con 30%, Granos SRL (Doña Luisa) 17%, Industrias Oleaginosas SA (Rico) 8% y la Empresa de Transformación Agroindustrial SRL (Crisol) 5%.

Producción anual de aceite puede llegar a 80.000 t

Según estimaciones de un ejecutivo de una de las cinco empresas aceiteras del país, la producción anual de aceite comestible refinado podría llegar a 80.000 toneladas en Bolivia, lo que es equivalente a 6.700 toneladas al mes o 7.300 litros al mes. La Cainco no proporcionó a este medio la producción de 2013 y de años anteriores.

Soya superará los 2 millones de toneladas

En Bolivia hay 600.000 hectáreas de soya cultivada y la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) prevé una cosecha de 2 millones de toneladas, anunció Luis Fernando Asturizaga.
“Estamos proveyendo una producción global de soya de unos cerca a 2 millones de toneladas”, precisó el asesor de Anapo.
Asturizaga mencionó que en el país hay dos segmentos de productores: los medianos y grandes, por un lado, y los chicos y comunitarios, por el otro.
Los comunitarios y chicos tienen el problema del monocultivo de la soya, lo que provoca un rendimiento menor. Llega a 2,4 toneladas por hectárea (ton/ha).
En cambio, el grande y mediano productor que sí diversifica su producción, obtiene 4,2 ton/ha.
El rendimiento es aún bajo respecto a Paraguay, por ejemplo, que tiene 5,5 ton/ha, Argentina con 6 ton/ha y Brasil con 7 ton/ha.

lunes, 28 de julio de 2014

Cosecha en Argentina. Baja la soya y se incrementa el maíz

El Ministerio de Agricultura de Argentina redujo su previsión de la cosecha de soya del ciclo 2013-2014 de los 54 millones de toneladas, estimadas en junio, a 53 millones de t, y elevó su pronóstico para la producción de maíz a un récord de 33 millones de toneladas, siendo 9 millones más que las recogidas en 2013.

Los agricultores argentinos -un exportador mundial clave de granos y derivados- están cerca de finalizar la recolección de soya y maíz de la temporada 2013-2014, cuya cosecha sufrió largas demoras por excesos de humedad. El recorte en la producción de soya es consecuencia de una contracción en el cálculo de su área de siembra, que pasó a 20 millones de hectáreas desde los 20,3 millones previstos anteriormente.

"Del procesamiento de datos a campo, surge un ajuste a la baja en la superficie cultivada con soya, que se destinó a maíz", señaló la cartera agrícola en su reporte mensual de cultivos. El ajuste implicó un incremento en la estimación oficial de la superficie dedicada al maíz, que ahora quedó en 6,1 millones de hectáreas, por encima de los 5,9 millones calculados previamente. El país austral es el tercer exportador global de soya y maíz, el principal de la harina y el aceite derivado de la oleaginosa y un proveedor internacional líder de trigo.

En tanto, el Gobierno mantuvo en 4,5 millones de hectáreas su proyección para el área de siembra de trigo de la campaña 2014-2015, que comenzó recientemente y que en algunas regiones se encuentra afectada por excesos de agua en los campos.

El Ministerio advirtió que “la concreción del área estimada, dependerá del drenaje de lotes encharcados/anegados y del retorno de las napas a su escala normal”. El país austral es el tercer exportador global de soya y maíz, el principal de la harina y el aceite derivados de la oleaginosa y un proveedor internacional líder de trigo.

En su reporte semanal, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires dejó sin cambios sus proyecciones de cosecha de soya y de maíz, en 55,5 millones de toneladas para la oleaginosa y 25 millones de toneladas para el cereal.

La entidad solo toma en cuenta el maíz de uso comercial en sus estimaciones. Pero el organismo bajó su estimación de la superficie triguera 2014- 2015 a 4,2 millones de hectáreas desde los 4,3 millones calculados anteriormente, debido a los excesos de humedad en diversas áreas agrícolas y a precios poco alentadores del cereal a futuro