viernes, 24 de junio de 2016

Incautan 8 mil toneladas de soya boliviana en Brasil

De acuerdo a reportes de diarios brasileños, el pasado 22 de junio en el país vecino, específicamente en la localidad de Corumbá, se incautaron 8 mil toneladas de granos de soya que no tenían la documentación correspondiente para el transporte internacional. La carga boliviana, que tenía como destino Colombia, está valuada en $us 2.618.376, lo que corresponde a casi diez millones de reales, según informa el diario Corumbaense, la nota también se refleja en el sitio web de Itapora Agora de Brasil.

Operativo en fronteras. La operación Ágata, dependiente del Ministerio de Defensa de Brasil, realiza diferentes operativos para resguardar las fronteras de este país, en ese sentido es que los federales de la Marina de Brasil y la Policía Federal, encontraron la carga en seis barcazas que viajaban por el río Paraguay, pero sin la documentación obligatoria requerida por la Aduana. De acuerdo con Fabio Lemos Teixeira, el equipo de vigilancia y represión de aduanas, dijo al Daily Corumbaense que se trata de mercancía de tránsito internacional y al mismo tiempo en aguas internacionales, está sujeto a vigilancia por lo que la carga se quedará en el Puerto 5 de Corumbá.

sábado, 18 de junio de 2016

Repunta la soya y mejoran precios del azúcar y cacao

Después de que la soya tuvo precios deprimidos en el mercado internacional, en los dos últimos años, al presente logró repuntar su cotización, a la vez que similar resultado tienen actualmente el azúcar y cacao, con 18 y 8 por ciento de mejores precios, respectivamente.

La información fue proporcionada ayer por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la cual causó mucha satisfacción en el departamento de Santa Cruz, que es donde se producen esos alimentos.

CAMPAÑA DE VERANO

En la reciente campaña de verano los productores de soya, en razón a su poca disponibilidad de infraestructura (silos), vendieron su producción a las molineras hasta en $us 190 la tonelada. Durante los últimos dos meses, sin embargo, los precios subieron hasta cotizarse en la capital cruceña en $us 250 la tonelada.

En cuanto al trigo, la zona triguera del Norte Integrado de aquel departamento anticipó que por problemas climáticos y los bajos precios internos, la extensión sembrada sería de no más de 16.000 hectáreas en las propiedades de la Cooperativa Caico (Okinawa).

BOLSA DE ROSARIO

En las dos primeras semanas de junio, la cotización de la soya alcanzó el nivel más alto en los últimos dos años, logrando 424 dólares la tonelada en la Bolsa de Comercio de Rosario (Argentina), por influencia de la creciente demanda exportadora para los suministros estadounidenses y las compras de fondos de inversión, dijo el informe del IBCE.

AZÚCAR

La cotización internacional del azúcar experimentó un alza del 18% en las últimas cinco semanas, debido a la disminución de la producción de Brasil y la India, además de la baja en los inventarios del producto a nivel mundial, señala el mismo informe.

CACAO

Una contracción internacional de la oferta de cacao ocasionó la subida de su precio, registrando el notable incremento del 8% en las últimas semanas.

CAFÉ

El café, luego de registrar el 8 de mayo el precio máximo en 13 meses, presentó una disminución de 1,45 dólares por libra la última semana, tras los pronósticos de posibles heladas en Brasil, indica el reporte del IBCE.

TRIGO

En la última semana, el trigo registró un declive del 8% en su precio, comparado al 8 de junio, dada la gran oferta mundial de EEUU, Rusia y la Unión Europea, al conocerse los pronósticos de posibles heladas en Brasi, uno de los mayores productores del grano en el mundo.

CONTRABANDO

El secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Santa Cruz, Luis Alpire, alertó que por el ingreso de granos de contrabando, principalmente de Argentina y Brasil, que desincentiva la producción, las superficies de cultivo de alimentos como el arroz, maíz y trigo se redujeron hasta el 50% en la presente gestión.

IMPACTO

“Hay un efecto muy claro por el ingreso del contrabando, la superficie cultivada de trigo se ha disminuido en el orden del 50%; si el año pasado se sembraron 150 mil hectáreas, este año se sembraron solo 75 mil hectáreas”, manifestó el funcionario.

Indicó también que similar situación ocurre con el arroz, cereal que el año pasado tuvo una superficie cultivada de 116 mil hectáreas, pero en esta gestión solo se sembraron 85 mil hectáreas.

CULTIVOS

El maíz es otro grano afectado por el ingreso del contrabando. Tuvo una reducción de 70 mil hectáreas cultivadas en relación a la gestión pasada.

EFECTO EN EL PIB

Alpire indicó que estas reducciones en la producción de Santa Cruz implica un menor crecimiento del Producto Interno Bruto del departamento y del país e incide en la falta de liquidez y pérdida de empleo.

EMPLEO AJENO

“Estamos fomentando el empleo de otros países, consumiendo productos de contrabando, esto es nocivo para la economía nacional”, lamentó el empresario.

Sugirió que las instituciones encargadas del control de ingreso de granos al país no se dediquen solo a las fronteras, sino que la vigilancia vaya también a los mercados internos del país.

“Con la Aduana hemos establecido en forma conjunta con otras instituciones un convenio que permita controlar de inicio el ingreso de granos”, manifestó.

lunes, 13 de junio de 2016

FCZ impacto Vs FCZ huracán

La producción agrícola se rige en el calendario a dos campañas invierno y verano, siendo la primera la presente campaña le damos a conocer dos variedades de soya ideal para esta época. Ambas variedades son muy producidas en el sector que busca incrementar los 2 millones de tn que produjo la anterior gestión además de pedir a las autoridades libre exportación.

Es resistente al cancro del tallo, moderadamente a la mancha anillada y susceptible a la roya.

Variedad

La variedad FCZ Impacto RB es una variedad precoz productivo en diferentes tipos de suelo. En invierno se siembra entre el 15-30 de julio una cantidad de 400.00 plantas/ha en suelo livianos y verano entre el 15-11 al 25-12 300.000 plantas/has.

Características



En invierno madura a los 100 días y florece a los 38 días con una altura de 45 cm y la vaina a los 12 cm.
En verano madura a los 95 días y florece a los 35 días con una altura de 65cm y la vaina a los 14cm.



Producción

Tiene un peso de 18 gramos cada 100 granos y rinde 2,8 tn/ha. Su siembra es de 0.40-0.50 cm. por zurco y caben entre 16 y 19 plantas/metro lineal.

Ventajas

Buena sanidad foliar y radicular, adaptable a diferentes tipos de suelo, buen potencial en verano y rendimiento en siembra tardía en invierno, maduración uniforme.

Soporta al cancro del tallo, mancha ojo de rana, susceptible a la roya y a la pudrición de raíz.

Variedad

La variedad FCZ Huracán RB es una variedad precoz altamente productiva ideal para la zona este y buena respuesta en el norte. En invierno se siembra entre el 20/06 al 10/07 de 380.00 plantas/ha en suelos semi pesados y verano entre el 15/11 al 10/12 280.000 plantas/ha

Características

En invierno madura a los 100 días y florece a los 36 días con una altura de 50 cm y la vaina a los 14 cm.
En verano madura a los 104 días y florece a los 38 días con una altura de 85 cm y la vaina
a los 16 cm.

Producción

Tiene un peso de 14.8 gramos cada 100 granos en invierno y rinde 2.84 tn/ha. En verano pesa 15.3 gramos cada 100 granos y rinde 2.95 tn/ha. Su siembra es de 0.30-0.40 cm. por zurco y caben entre 11 y 15 plantas/metro lineal.

Ventajas

Alto porcentaje de vainas con tres granos, adaptable a las 2 campañas y buena sanidad a la mancha anillada, muy productiva.

Soya, cultivo en peligro

El clima, amigo y enemigo del agricultor, es gracias a este el éxito o fracaso de cualquier cultivo, en esta ocasión es el enemigo de los productores soyeros que se aproximan a la fecha de inicio de siembra pero debido al exceso de lluvia en algunas zonas o escasez de la misma en otras se encuentran con la incertidumbre de sembrar dado que en las últimas campañas este grano ha decaído pese al buen mercado. El ingeniero agrónomo y experto en cultivo soyero, Mario Porcel, informó que aproximadamente en verano 2015/2016 se sembró 960 mil hectáreas (ha); mientras que para la de invierno 2016 se estima 300 mil ha en las zonas como Yapacaní, Chané, Peta Grande y los núcleos de San Julián.

Siembra. Porcel puntualizó que las fechas de siembra para verano se centran en noviembre y diciembre, en el caso de invierno a partir de 15 de junio a final de julio o 10 de agosto en caso de emergencias. La cantidad de semillas sembradas por hectárea depende de la campaña agrícola y el ciclo de la variedad. En verano las poblaciones por lo general son menores porque hay más humedad y mayores horas de luz y para invierno se incrementa a poblaciones más altas por el clima que es lo contrario a verano. En verano va de 45 a 60 kg de semillas/ha. según porcentaje de germinación y tamaño de semilla mientras que en la campaña de invierno se recomienda de 60 a 100 kg de semillas/ha según el porcentaje de germinación y tamaño de la semilla. Los promedios de rendimiento por hectárea de soya es bajo en Bolivia, en la época de verano es de 2,16 tn/ha; mientras que en invierno es de 2,25 tn/ha considerando que los países vecinos como Argentina que producen alrededor de 20 millones de ha y Brasil 31 millones de ha en promedio están superando las 3 tn/ha. El principal factor que afecta los rendimientos en Bolivia está relacionado a la inestabilidad del clima ya que cada año es distinto y provoca o mucha lluvia o sequía.

Variedades producidas. En la zona este y central (Pailas a Okinawa I) sigue siendo la variedad MUNASQA la más sembrada, pero también hay otros como DM 6.8, BMX Potencia de Don Mario semillas, de la semillera Nidera están NA 8009 y NA 5908 y de Fundacruz están la TMG 1180 y TMG 7363, mientras que de la semillera SEM WEST está la variedad SW–4863. En la zona norte está las variedades de ciclo un poco más largas como NA 1580, Paraná, FCZ Tornado, TMG 1180, SW-4863.

Producción en el departamento. Desde Anapo hablaron sobre el riesgo de que la producción de alimentos baje en el país por la posible quiebra de miles de agricultores del Oriente boliviano, principalmente pequeños, que no reciben un “precio justo” para la producción de grano de soya de verano. Para el sector agrícola el 2015 no fue un año productivo por la caída del precio internacional de los granos, hasta un 26% y el bajo rendimiento de las áreas de cultivo, en 9%, pese a que estas se ampliaron hasta 30%. Ante un incremento en las áreas de siembra y la necesidad de alcanzar una producción récord, los soyeros pidieron a las autoridades nacionales la liberación irrestricta y la exportación. De acuerdo a informes de producción en la última siembra de soya se llegó a 990.000 ha lo cual aproximadamente puede producir 2 millones de tn de granos.

La soya en el mundo. El departamento de Agricultura de los EUA - USDA dio a conocer sobre oferta y demanda de granos a nivel mundial y en la campaña 2015/2016, la soya bajo de 12,11 a 10,89 millones de tn.

“A pesar de tener la ventaja de producir variedades de soya, el clima no ayuda a los productores a obtener buenos cultivos”

Ing. Mario Porcel
Encargado Dpto. Técnico FUNDACRUZ

martes, 7 de junio de 2016

Arranca la siembra de soya de invierno



La siembra de soya de la campaña de invierno 2016 comenzó la anterior semana en el departamento de Santa Cruz. Empero, oficialmente se iniciará el 15 de junio en las dos zonas productivas del oriente. Según cálculos del gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas (Anapo), Rolando Zabala, en esta campaña se estima sembrar una superficie de 296.000 hectáreas, es decir, similar a las de 2015.

En la zona del norte integrado se prevé sembrar alrededor de 261.400 hectáreas de soya y en el este, que comprenden Pailón, San Julián, El Puente, Guarayos y San José de Chiquitos aproximadamente 34.600 hectáreas.

Por otro lado, con relación a la cosecha de soya de verano 2015-2016 que ya finalizó, de 990.000 hectáreas sembradas, 194.000 fueron afectadas por la sequía y 13.000 por inundaciones. Tal situación mermó los rendimientos.

Según algunos productores del norte integrado, los rendimientos de soya llegaron a 2,03 toneladas por hectárea, menor a la obtenida en 2015.
El sector reiteró su pedido al Gobierno de que apruebe de manera inmediata la exportación plena del grano de oro para recuperarse de los precios bajos.
Una vez más garantizaron el abastecimiento del mercado interno, pues del total de la producción apenas un 30% va destinado al país.

viernes, 3 de junio de 2016

Productores cultivan soya genéticamente modificada debido a mejor productividad y resistencia a plagas

Mediante el uso de la biotecnología cientos de agricultores pueden contar con variedades de soya adaptadas al cambio climático como la sequía e inundación, en el este y norte cruceño contando para ello con un gen genéticamente modificado aprobado en Bolivia el cual se cultiva mediante el sistema de siembra directa, rotación de cultivos y es apto a los embates de la naturaleza y por ello hubo demanda de variedades de semilla transgénicas y otras convencionales durante la Exposoya 2016.

Muchos de los agricultores consultados sobre los motivos para cultivar semillas de soya genéticamente modificada como la “munasqa”, “cardenal” u otras, resaltaron que eligen la semilla por el menor gasto en agroquímicos y por sus cualidades de adaptación al cambio climático y rendimiento a pesar de los fenómenos adversos que este año en la campaña de verano dejaron pérdidas en 16 mil hectáreas, pero a pesar de ello, ellos continúan con optimismo esta tarea que aporta a la seguridad alimentaria. En Bolivia casi el 100% de la soya que se siembra es transgénica.

Sin embargo los agricultores indicaron que sería importante contar con otros eventos similares y mayor uso de biotecnología en más cultivos al igual que en países como Brasil, Argentina y Paraguay en donde logró mejorar y por ello los agricultores bolivianos esperan que el gobierno comprenda que trabajar en el campo de esa manera es mejor en zonas de inundación, sequía, suelos arenosos, para cada tipo de suelo y resistir a los ataques de plagas y enfermedades.

En esta campaña trabajó mediante el cultivo de variedades que toleran el cambio climático y una recomendación es sembrar variedades de ciclo corto como la “munasqa”, pero por la aparición de malezas se vuelven resistentes al glifosato y para ello es recomendable la rotación de cultivos como una práctica agronómica óptima sostenible.

Rolando Zabala, Gerente Técnico de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo Anapo sostuvo que este evento fue la mejor Exposoya, por cuanto en las parcelas demostrativas se encontraron variedades de soya creadas en Santa Cruz para las campañas de verano e invierno, híbridos, de maíz, sorgo, empresas, servicios para el agricultor, maquinaria con tecnología de punta como es el uso de tractores vía satelital y drones aplicados en la agricultura, entre otras novedades, “fue mucho mejor que otros años por cuanto se tuvo éxito en el número de visitantes” que creció a 6 mil en comparación de otros años y también hubo un buen movimiento económico con la participación de más de 100 empresas expositoras.

TECNOLOGÍA EN SOYA

Muchas empresas presentaron fungicidas que dan respuesta a la aparición de enfermedades y gusanos que evita que el agricultor no entre a su chaco, además semillas híbridas resistentes a enfermedades con buenos rendimientos, el sorgo granífero que produce entre 3 y 4 toneladas por hectárea.

Los expositores recomendaron que cuando se hace un buen manejo con rotación de cultivos se intercala entre soya, sorgo, maíz, trigo y girasol a fin de disminuir los efectos negativos de la inundación y la aparición de malezas.

Otros expositores indicaron que por los ataques a los cultivos de maíz de plagas y el clima se debería sembrar maíz transgénico por cuanto podría ser beneficioso para los agricultores bolivianos, como lo realizan en Argentina y Brasil es en su totalidad y así les permite mejorar su productividad.

En el día de campo también se contó con agroquímicos para el control de la roya y otras enfermedades donde agricultores recibieron capacitación para su aplicación.

Hernan Zegobia de la empresa Bayer dijo que hay muchas plagas que atacan a los cultivos y por ello cuentan con productos contra la mosca blanca, acaro y otros que controlan el daño y la nutrición de la planta.

Ernesto Salas, Director del Centro de Investigación y Tecnología Tropical CIAT dijo que la exposoya es importante porque muestra tecnología, semillas transgénicas y convencionales adecuadas a los suelos la región. Resaltó que su entidad aporta desde los años 70 con el lanzamiento de 44 variedades soya, 33 de arroz, 23 de trigo de las cuales se aplican a más del 65% en todo el país.

EXPOSOYA 2016

Luego de visitar los campos de cultivo de soya en el Centro Experimental de Anapo CEA ubicado en el Municipio de Cuatro Cañadas, en el segundo día del evento se realizó el acto central de inauguración con la presencia de autoridades de la gobernación de Santa Cruz, de los municipios, de los expositores e invitados que tuvo la finalidad de mostrar los avances tecnológicos en la cadena productiva de oleaginosas; de parte del estado estuvo presente un representante del Ministerio de Gobierno, en esa ocasión.

Al inicio del evento los agricultores resaltaron que este año se subió en rendimiento por hectáreas de soya a 210 por tonelada con una inversión es de 450 dólares lo cual no es alentador por el bajo precio que en esta campaña obtuvieron en el mercado interno y en la agroindustria y por ello demandaron a las autoridades del sector la urgencia de contar con reservorios de agua y riego en el caso de la sequía y en el caso de la inundación soluciones porque fueron afectados cientos de agricultores de los municipios de San Julián, Cuatro Cañadas y del norte cruceño.

Reynado Diaz salek, Presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo Anapo resaltó que es importante el uso de la biotecnología en soya y maíz, principalmente, a fin de bajar los costos de producción al igual que en países como Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay donde se triplica la producción en comparación de nuestro país a fin de no quedar rezagados en este rubro.

Asimismo valoraron de parte del gobierno central el apoyo e inversiones del estado en la construcción de defensivos en ríos y que disminuyeron la inundación que beneficio a miles de productores cruceños.

Bajos precios están “matando a la agricultura”

Julio Roda, Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente CAO resaltó los avances en la productividad con apoyo del gobierno porque se consiguió plazo a compensación por desmonte en tierras, habilitación de tarjeta magnética para la venta de diésel, la ampliación hasta 5 años de la verificación del trabajo en la tierra; pero existe la necesidad de que pequeños agricultores con 50 hectáreas tengan acceso al crédito.

No obstante, Roda resalto que la diferencia de precios “está matando a la agricultura”, porque en esta campaña se comercializó soya a precios menores del costo de producción y por ello es posible que muchos de ellos dejen de producir.

Pese lo negativo el representante de la CAO dijo que ellos continúan aportando en la seguridad y soberanía alimentaria con un 1 millon de hectáreas sembradas, la exposición empresarial, manejo de pasturas, maquinaria y ello muestra que el “sector no se rinde ante nada”.

lunes, 30 de mayo de 2016

“Exclusión productiva” en la soya boliviana



“Hay una importante transición en Bolivia, donde los capitales tanto domésticos como extranjeros están monopolizando la agricultura comercial, llevando adelante un modelo productivo altamente mecanizado e intensivo en capital, que está disminuyendo considerablemente la necesidad de fuerza de trabajo”.

Así se refieren los investigadores Ben McKay (candidato a doctorado por el Instituto de Investigaciones Sociales de La Haya, Holanda) y Gonzalo Colque (director de la Fundación TIERRA) respecto a la situación que caracteriza actualmente a la cadena productiva de la soya en Bolivia en un reciente trabajo conjunto.
“Los sustanciales incrementos del agrocapital, tanto en términos de cantidad como en los costos necesarios para producir, han dificultado excesivamente el acceso del pequeño campesino a estos factores productivos”, apuntan McKay y Colque.
Con agrocapital, los autores se refieren a insumos como semillas, fertilizantes, herbicidas y pesticidas, así como a maquinaria pesada como tractores, segadoras, fumigadoras, cosechadoras, camiones e instalaciones de almacenamiento y procesamiento (silos y procesadoras).
Y con pequeños campesinos se refieren a personas que poseen menos de 50 hectáreas,
incluyendo en esta categorización a colonizadores que se autoidentifican como campesinos, pese a que son actualmente una mezcla de “pequeños productores capitalistas y pequeños rentistas” que destinan como promedio no más del 10% de sus cosechas para el autoconsumo.
Como resultado de este proceso, muchos pequeños propietarios y campesinos están quedando separados de las actividades agrícolas al no poder asumir los riesgos que implican el poner a producir sus tierras.
Así, en lugar de producir, los investigadores observan que entre los pequeños propietarios se están generando procesos de “semi-proletarización y de rentismo pequeño burgués”, donde algunos venden su fuerza de trabajo por un salario (a medianos y grandes productores), y donde otros se dedican a actividades no agrícolas (pequeños emprendimientos informales, transporte, etc.) mientras alquilan sus parcelas a medianos y grandes productores que sí tienen acceso al agrocapital que se necesita para producir la tierra.
Además de los problemas de acceso a suficiente cantidad de tierra, insumos productivos y capital, Colque y McKay agregan que los avances tecnológicos, la mecanización y el creciente control sobre el complejo soyero, están exprimiendo la fuerza de trabajo.
Esta presión sobre la fuerza de trabajo, combinada con los otros problemas mencionados, es una “amenaza contra los futuros prospectos de la agricultura para las mayorías rurales, especialmente para los jóvenes”, alertan.
Y es que “la juventud rural constituye la mayoría en la zona de expansión en Bolivia, pero la mayoría de ellos no tiene acceso a tierra o viven en hogares donde la tierras es alquilada a otros productores. En este contexto, el cómo, dónde y si es que la gente encuentra otras oportunidades laborales son preocupaciones importantes”.
Si esta trayectoria de cambios agrarios se volverá o no un ejemplo de “trayectoria truncada de transición agraria”, donde la renta de la tierra deja de ser un medio de vida viable, y donde las oportunidades de empleo en las zonas rurales disminuyen sin alternativas en las ciudades o en actividades industriales, es algo que todavía se verá, advierten.

La evolución, a grandes rasgos
En su investigación, Colque y McKay muestran el desarrollo del “complejo soyero” boliviano desde los 1980s, que fue cuando las política públicas empezaron a buscar inversión extranjera, la economía y la agricultura fueron desreguladas, y cuando la frontera agrícola para la producción de soya empezó a expandirse.
Los expertos identificaron así tres fases distintas, aunque en gran medida sobrepuestas: “poniendo la tierra a producir”, “expandiendo la frontera agrícola” y “controlando la cadena agroindustrial”.
En cuanto a las dinámicas más contemporáneas, los autores revelan que la propiedad de tierra es ahora un aspecto menos importante para el agronegocio, y que el modelo agrícola intensivo en capital ya no necesita mucha fuerza de trabajo, y que esto lleva a procesos de “exclusión productiva”.
“Si bien ser dueño de tierras sigue siendo muy importante tanto para pequeños agricultores como para grandes propietarios, las relaciones en la cadena de valor han permitido al agronegocio mantener acceso a la tierra sin necesariamiente tener propiedad legal sobre ella”, explican.

Mecanismos de acceso y exclusión productiva
Para intentar entender las relaciones productivas en la zona de expansión soyera, los autores utilizan la “Teoría del acceso”, propuesta por Jesse Ribot y Nancy Lee Peluso en 2003. Esta teoría diferencia entre el derecho que uno tiene de beneficiarse de algo, y la “habilidad” (capacidades y oportunidades) que uno tiene para efectivamente beneficiarse de ese algo.
O sea que si bien muchas personas pueden ser dueñas de una propiedad o recurso, no necesariamente tienen la habilidad de usar esa propiedad o recurso de una forma productiva que les genere beneficios. Tener la habilidad de beneficiarse requiere de varios mecanismos de acceso, no sólo reglas legales.
“Carecer de estos mecanismos de acceso inevitablemente conlleva exclusión”, pese a que “todo tipo de uso y acceso a la tierra requiere algún tipo de exclusión”, puntualizan Colque y McKay.
Y si bien la exclusión puede ser un componente necesario para las relaciones productivas de basadas en la tierra, “generalmente exacerba las desigualdades y marginaliza al pobre, por lo que no siempre (o normalmente) se excluye a todos por igual”.
En otras palabras, estas relaciones se caracterizan en gran medida por una especie de exclusión desigual. Y esto es justamente lo que ocurre en las tierras bajas del oriente boliviano, según los autores.

Hay cinco transnacionales que controlan la cadena

“Los que controlan el almacenamiento, procesamiento, distribución y las exportaciones tienen muchísima más influencia sobre la industria soyera que los propietarios de tierras”, afirman McKay y Colque en su investigación.
Seis empresas controlan el 95% de la soya en Bolivia, de las cuales sólo Industrias Oleaginosas y Granos es boliviana, mientras las demás cinco empresas pertenecen a transnacionales del agronegocio, como Archer Daniels Midland (ADM) y Cargill (ambas con sede en EEUU).
En varios casos estas empresas entraron en Bolivia a finales de 1990 a través de la compra de empresas locales en Santa Cruz, utilizando para ello a sus antiguas subsidiarias brasileras y argentinas.
Según una evaluación del Pacific Credit Rating (PCR), del año 2012, estas transnacionales operan a través de la agricultura por contrato: proveen semillas y crédito a los productores, quienes luego les deben vender su producción a estas mismas transnacionales.
El caso de Industrias Oleaginosas –la única empresa boliviana importante en el agronegocio soyero- resalta para los investigadores porque es propiedad dela familia Marinkovic, particularmente de Branko Marinkovic, quien fue un “activo oponente del gobierno de Evo Morales. Marinkovic fue acusado de instigar un levantamiento armado contra el Estado, y consecuentemente su familia abandonó Bolivia en 2012”.
Por su parte, las compañías ADM South America (S.A.) e Industria de Aceites se originaron en las grandes haciendas cruceñas durante la época del auge del algodón. Pero cuando cayó la importancia económica del algodón, las transnacionales se convirtieron en los accionistas principales.
Varios colonos andinos (hoy autodenominados “interculturales”) que migraron a las tierras bajas del oriente boliviano también se volvieron productores soyeros. Muchos de ellos han sustituido los “cultivos de subsistencia” (arroz, maíz, raíces y tubérculos) por soya debido a las mejores condiciones de mercado del complejo de las oleaginosas.
“Hacia finales de la década de los 2000, los pequeños agricultores continuaban involucrados en la producción de oleaginosas, con sus ventas mediadas por unos pocos agronegocios instalados a lo largo de la cadena angroindustrial. Muchos elementos estructurales del complejo soyero, como la dependencia de la mecanización, importación de semillas, fertilizantes químicos y créditos, han expuesto a este sector a riesgos cíclicos, y los ha puesto en una posición desventajosa respecto a los grandes productores”, alertan Colque y McKay.
Así, su inhabilidad para acceder al capital y la tecnología necesarios para participar y competir como productores de soya los ha marginado de poder beneficiarse plenamente de sus tierras.
El acceso a mercados y otras relaciones de intercambio también es monopolizado por las transnacionales que controlan muchas facetas del complejo soyero: desde semillas transgénicas a los insumos agroquímicos, maquinaria, tierra, instalaciones de almacenamiento y mercados de exportación.
La industrialización de la producción también ha eliminado oportunidades laborales, dicen los autores: “la adopción del glifosato de Monsanto, por ejemplo, ha reemplazado la necesidad de contratar trabajadores. Según nos explicó un agricultor, se solía emplear entre 60 y 70 trabajadores para limpiar los campos después de las cosechas, pero ahora el glifosato mata todo por lo que ya no contratan a nadie”. Según los investigadores, esta situación es la predominante en toda la zona de expansión soyera, donde se sigue excluyendo a los pequeños propietarios y campesinos: por un lado su imposibilidad de acceder a capital, tecnología y maquinaría para producir la tierra, y por otro, su imposibilidad de acceder a oportunidades laborales viables.
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